El Blog de Asesor Autónomo

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Aquí encontrarás todas las consultas y dudas en el ámbito fiscal, que se puedan plantear a los Autónomos.


Consecuencias fiscales de la utilización de PAYPAL como medio de pago.


¿Qué es PayPal?


Se trata de un medio de pago, online y gratuito, entre los denominados “bitcoin”. Concretamente, PayPal es el líder confiable en pagos en línea que facilita a los compradores y empresas hacer y recibir pagos en línea, pues no comparte la información financiera de los usuarios. Tiene más de 100 millones cuentas de usuario en 190 países y regiones, y es aceptado por vendedores en la mayoría de web de empresas y entidades.

Pero, ¿y a la hora de deducir los pagos realizados mediante este método?

Es importante recordar que la regla número uno para considerar un gasto como deducible es que este tiene que estar vinculado a una actividad económica y además estar perfectamente justificado con su correspondiente factura. Es decir, cualquier gasto contable, para ser fiscalmente deducible debe cumplir con los requisitos de inscripción contable, imputación con arreglo a devengo, correlación de ingresos y gastos y justificación documental, siempre que no tenga la consideración de gasto fiscalmente no deducible.

Sintetizando los gastos deducibles para un autónomo, podemos agruparlos de esta forma:

·        Consumos de explotación

·        Sueldos, salarios y otros gastos de personal.

·        Seguridad social a cargo de la empresa

·        Arrendamientos y cánones

·        Servicios de profesionales independientes

·        Otros servicios exteriores

·        Tributos fiscalmente deducibles: el impuesto de bienes inmuebles (IBI), el impuesto de actividades económicas (IAE), otros tributos y recargos no estatales, y tasas, recargos y
         contribuciones estatales.

·        Gastos financieros y Amortizaciones

·        Otros gastos deducibles.

 

Lo que determina las pruebas suficientes para la deducción de gastos pagados mediante el sistema PayPal viene reflejado en las normas del Código Civil y la Ley de Enjuiciamiento Civil, salvo que la ley establezca otra cosa. En concreto, debe tenerse en cuenta que la ley propia de cada tributo puede exigir requisitos formales de deducibilidad para determinadas operaciones que tengan relevancia para la cuantificación de la obligación tributaria, y que los gastos deducibles y las deducciones que se practiquen, cuando estén originados por operaciones realizadas por empresarios o profesionales, deben justificarse de forma prioritaria mediante la factura entregada por el empresario o profesional que haya realizado la correspondiente operación (Ley General Tributaria, Art. 106. Normas sobre medios y valoración de la prueba).

 

Para la Dirección General de Tributos, una cuenta PayPal debe tomarse en consideración a efectos del Impuesto sobre el Patrimonio, o de la obligación de declarar bienes situados en el extranjero. Además, con efectos desde el 12-10-2015 se establece que la factura no constituye un medio de prueba privilegiado respecto de la existencia de las operaciones, por lo que una vez que la Administración cuestiona fundadamente su efectividad, corresponde al obligado tributario aportar pruebas sobre la realidad de las operaciones.

 


¿Cómo tributan las subvenciones recibidas para promoción del empleo autónomo?

 

La promoción del empleo autónomo resulta de especial relevancia en nuestro país, siendo además una de las partidas presupuestarias que anualmente  dedica, mediante diversas subvenciones, numeroso capital para el fomento de este ámbito.

Concretamente, se trata de un programa de ámbito nacional gestionado por las diferentes comunidades autónomas generalmente a través de sus Consejerías de Empleo y por el Servicio Público de Empleo Estatal en aquellas CC.AA. que no hayan asumido competencias en la materia y en las Ciudades Autónomas de Ceuta y Melilla, que está cofinanciado por el Fondo Social Europeo, y que ofrece unos atractivos incentivos al autoempleo mediante distintas subvenciones: a fondo perdido, por primer establecimiento, subvención financiera, subvención para asistencia técnica y subvención a la formación.

El objetivo de este post es aclarar el tipo de tributación pertinente dependiendo de la subvención recibida para la promoción del empleo autónomo, es decir, las distintas modalidades que pueden adoptar estas ayudas y sus diferentes aplicaciones dan lugar a un distinto tratamiento tributario según la calificación que proceda otorgar a las ayudas: subvenciones corrientes o de capital.

Si las ayudas se aplican a compensar gastos del ejercicio o la pérdida de ingresos, se consideran subvenciones corrientes y constituyen ingresos del ejercicio.

Por el contrario, las destinadas a favorecer inversiones en inmovilizado o gastos de proyección plurianual se tratan como subvenciones de capital y se imputan en la misma medida en que se amorticen las inversiones o los gastos realizados con cargo a las mismas. Si los bienes que subvencionan no son amortizables, la subvención se imputa íntegramente en el ejercicio en que se produzca la enajenación o la baja en el inventario del activo financiado con la subvención.

Aunque entre los requisitos exigidos para la concesión de la subvención se exija acreditar una inversión en inmovilizado fijo necesario para el desarrollo de la actividad, si la finalidad de la misma es el fomento de la creación de empleo estableciendo una renta de inserción, es decir, la de asegurar unos ingresos durante el inicio de la actividad y puesta en marcha de la iniciativa empresarial o profesional, estaremos ante una subvención corriente, que debe imputarse en el período impositivo en que se devengue (es decir, en el período impositivo en que se reconozca en firme la concesión de la subvención y se cuantifique la misma; LIRPF art.14.1.b), o bien en el período impositivo en que se produzca su cobro, si el contribuyente opta por el criterio de cobros y pagos para la imputación temporal de los ingresos y gastos derivados de rendimientos de actividades económicas (RIRPF art.7.2).

 


Cómputo de dietas en la indemnización por despido y otras consideraciones.


La naturaleza salarial o extrasalarial de las dietas por manutención y alojamiento queda reflejada en la sentencia del Tribunal Superior del 16 de Febrero de 2015, siendo computables como salariales y de inclusión en la indemnización por despido.

Concretamente, cuando el trabajador fue contratado siempre en el lugar de ejecución de la obra, sin obligarle la empresa a ningún desplazamiento, las cantidades recibidas como dietas no pueden considerarse compensatorias sino salariales,

Cómo calcular la indemnización

¿Cómo se calcula la indemnización que te corresponde? En primer lugar debes saber cuál es el tipo de despido, pues la cifra final de la indemnización será el resultado de multiplicar el número de días trabajados por el salario diario y por el número de años trabajados.

Entre los más habituales, cabe recordar:

-        Despido por fuerza mayor o causas objetivas: el trabajador tendrá derecho a recibir una indemnización correspondiente a 20 días por año trabajado (con un máximo de 12 mensualidades).

-        Despido improcedente: 45 días al año (con un máximo de 42 meses).

-        Despido objetivo improcedente: se contabilizarán 33 días por año (con un máximo de 24 meses).

Para averiguar cuál es el salario diario hay que dividir por 30 los distintos conceptos que integran el salario (salario base y complementos salariales) y sumar el resultado final, añadiéndole el porcentaje correspondiente a las pagas extras (dividiendo éstas por el número de días del año).


¿Eres autónomo y trabajas desde casa? Atención a la deducción de gastos.

Si ese es tu caso y realizas tu trabajo en tu vivienda o residencia habitual, esto te interesa. Atención a la última resolución sobre los casos de deducción de gastos de inmueble usado, en parte, para el ejercicio profesional:

Cualquier autónomo que utilice un inmueble en parte como vivienda habitual, en parte para el ejercicio de la actividad, debe diferenciar entre los gastos derivados de la titularidad de la vivienda y los gastos correspondientes a los suministros del inmueble, para la deducción de los mismos, que hasta el momento se reconocía solo para aquellos derivados de la titularidad de la vivienda, tales como amortizaciones, IBI, comunidad de propietarios, etc., deducibles en proporción a la parte de la vivienda afectada al desarrollo de la actividad y a su porcentaje de titularidad en el inmueble referido.

Sin embargo, ante la propuesta de admisión o no de los gastos de suministros, una reciente resolución del T.E.A.C., Tribunal Económico-Administrativo Central,  ha dado respuesta negativa a la propuesta de admisión de estos gastos correspondientes a la vivienda habitual, afectada parcialmente al ejercicio de la actividad, en proporción a la parte de ésta que se utilice para el ejercicio de dicha actividad.

A este respecto, justifica la resolución del TEAC la ausencia de método de cálculo objetivo para estos gastos de suministro, no siendo válido su cálculo atendiendo exclusivamente a una proporción entre los metros cuadrados afectos a la actividad económica y la superficie total del inmueble.

No obstante, siguiendo el principio de correlación entre ingresos y gastos, para la determinación del rendimiento neto de la actividad económica sí podría admitirse la deducción de este tipo de gastos por suministros, si su vinculación con la obtención de los ingresos resultara acreditada por el obligado tributario.