El Blog de Asesor Autónomo

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Aquí encontrarás todas las consultas y dudas en el ámbito fiscal, que se puedan plantear a los Autónomos.


¿Autónomo? Estas son las bonificaciones actuales de las que podrás beneficiarte.

Es vox populi la cantidad de gastos que asume cualquier trabajador autónomo para la puesta en marcha y desarrollo de su actividad profesional. Entre estos gastos, toman especial protagonismo las cuotas a Seguridad Social, por ello, a continuación se incluye un recopilatorio de aquellas ayudas vigentes durante el 2015 de las que estos trabajadores pueden beneficiarse para aliviar un poco su andadura profesional.

En primer lugar, y por su gran popularidad entre aquellas personas interesadas en perfilarse como autónomos, citamos la “tarifa plana de 50 euros”, que afecta a todas las personas que se den de alta como profesionales y que supone una importante rebaja en la cuota habitual que debe pagar el Autónomo a la Seguridad Social (en torno a 259 euros). La cuantía de la tarifa plana no es fija, existen tres tramos semestrales de reducción sobre la base mínima de cotización y el tipo mínimo de cotización. A cada tramo se le aplica un porcentaje de reducción distinto, es decir, comenzará pagando tan solo 50 euros los primeros seis meses y luego se irá incrementando esta cantidad progresivamente hasta llegar a la tarifa normal.

En segundo lugar, ayudas relacionadas con la edad del autónomo, es decir, si la persona emprendedora tiene menos de 30 años (35 en el caso de las mujeres) que se hayan incorporado al régimen de autónomos después del 12 de octubre de 2007 tendrán una reducción del 30% de la cuota resultante de aplicar sobre la base mínima de cotización el tipo mínimo de cotización durante los siguientes 15 meses a la fecha de efectos del alta.

Reducción en la cuota de autónomos para mayores de 30 años incorporados al RETA, que irá desde el 80% de la cuota durante los 6 primeros meses desde el alta, progresivamente hasta el 30% de la cuota en los 15 meses siguientes a la finalización del periodo de reducción.

Los trabajadores autónomos que tengan un grado de discapacidad igual o superior al 33% y se den de alta en el RETA, podrán optar a un reducción del 80% de la cuota en los 6 primeros meses y del 50% en los 54 meses siguientes.

Para facilitar la conciliación de la vida profesional y personal también existen ayudas como:

Bonificación por altas de familiares colaboradores de trabajadores autónomos: del 50% que resulte de aplicar sobre la base mínima el tipo correspondiente de cotización vigente en cada momento en el Régimen Especial de trabajo por cuenta propia que corresponda. Esta bonificación es aplicable para el cónyuge, pareja de hecho y familiares de trabajadores autónomos por consanguineidad hasta el segundo grado inclusive.

Los trabajadores autónomos que cesen la actividad por periodo de maternidad, paternidad, adopción, acogimiento, riesgo durante el embarazo o durante la lactancia natural, que sean sustituidos por desempleados, tendrán derecho a recibir una bonificación del 100% de la cuota una vez aplicado el tipo de cotización establecido durante la sustitución sobre la base mínima.

Igualmente, contarán con una bonificación del 100% en la cuota de autónomos durante un año aquellos que tengan a un menor de 7 años a su cargo o haya un familiar a su cargo en situación de dependencia. 

 

 

¿Tienen derechos los autónomos al enfermar?

El “autónomo”, esa persona que parece ser un “iron man” capaz de trabajar más horas que nadie, soportar grandes cargas de estrés a favor de su negocio, abocado a pagar impuestos y más impuestos y para colmo, parece no enfermar nunca pues para que un autónomo solicite su baja debe sufrir algo grave. Pero, ¿es que no cuentan con los mismos derechos ante una enfermedad y baja o no acusan nunca dolencias por miedo, por ejemplo, a la falta de ingresos causada por el cierre temporal del local comercial, o al miedo a perder clientes actuales y potenciales?.

Unas recientes estadísticas de la Seguridad Social aportan los siguiente datos sobre solicitud de baja laboral (hasta el mes de agosto del presente año): cada mes, más de dos asalariados sobre 10 pidieron la baja por incapacidad temporal, frente a uno de cada 10 autónomos. Además, estas cifran reflejan que los autónomos solicitan la baja cuando se enfrentan a enfermedad seria, por lo que suele ser de larga duración.

Los autónomos se resisten, principalmente por las cuestiones mencionadas antes, a pedir su baja “a la ligera” por cualquier enfermedad, pero hay situaciones en las que no hay más remedio, y ante éstas surge la duda de: ¿cuál es el importe del subsidio y cómo se tramita?

Hay dos posibilidades a la hora de solicitar la denominada prestación por incapacidad temporal (IT): por un lado, la enfermedad común y el accidente no laboral —contingencias comunes— cuyo requisito para cobrar el subsidio es tener cotizado un periodo mínimo de 180 días en los cinco años anteriores a la solicitud; por el otro, la enfermedad profesional y el accidente laboral —contingencias profesionales—, en cuyo caso no se requiere un periodo mínimo de cotización.

Evidentemente, es requisito ineludible para el cobro de la prestación que el autónomo esté dado de alta en el régimen de autónomos y al corriente con el pago de las cuotas a la Seguridad Social.

Respecto al cálculo de la cuantía, la Seguridad Social establece los siguientes criterios:

  • Enfermedad común y accidente no laboral: 60% de la base reguladora desde el 4º día de la baja hasta el 20º inclusive y el 75% desde el día 21 en adelante.
  • Enfermedad profesional o accidente de trabajo: 75% de la base reguladora desde el día siguiente al de la baja en el trabajo.

En la práctica, esto quiere decir que un autónomo que cotice lo mínimo y pida la prestación por enfermedad común, el primer mes cobraría, una vez restado el pago de la cotización de autónomo, unos 265 euros y el resto de meses unos 395 euros.

La baja tiene una duración máxima de un año, prorrogable durante seis meses más.