El Blog de Asesor Autónomo

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Aquí encontrarás todas las consultas y dudas en el ámbito fiscal, que se puedan plantear a los Autónomos.


Entrada en vigor del nuevo sistema de partes médicos para bajas laborales

Los cambios en las bajas laborales entran en vigor desde el 1 de diciembre de 2015, seis meses después de que el Boletín Oficial del Estado (BOE) publicara el Real Decreto 625/2014, de 18 de julio, por el que se regulan determinados aspectos de la gestión y control de los procesos por incapacidad temporal en los primeros trescientos sesenta y cinco días de su duración.

La puesta en marcha de esta regulación tiene como objetivos establecer una nueva forma de expedición de los partes médicos de baja, confirmación de la baja y alta; homologar la emisión y tramitación de tales partes, con independencia de la causa que originó la situación de IT (incapacidad temporal), terminando con la diferencia existente hasta ahora; establecer un protocolo de temporalidad de los actos de confirmación de la baja médica, basado en el diagnóstico médico, pero también en la ocupación y la edad del trabajador; permitir, a través del uso de las tecnologías de la comunicación e información, el intercambio de datos médicos para el control de la prestación, así como el acceso por vía telemática de los servicios médicos de las entidades gestoras a la documentación clínica que poseen los diferentes Servicios públicos de Salud de los trabajadores; y evitar el uso indebido de la protección.

Ahora los partes médicos irán asociados a la duración estimada de cada proceso. Así, los médicos facultativos deberán detallar en el parte médico de baja la duración estimada del proceso, dividiéndola entre muy corta (inferior a cinco días naturales), corta (de cinco a 30 días naturales), media (de 31 a 61 días) y larga (más de 61 días).

Esta previsión de baja podrá ser actualizada en cualquier momento, en función de cómo evolucione la salud del trabajador. Para facilitar la tarea, el médico podrá usar como referencia las tablas de duración óptimas de las distintas patologías.

Cuando el profesional considere que se trata de un proceso de duración estimada muy corta, podrá emitir el parte de baja y alta en el mismo acto, lo que evita segundas visitas por parte del trabajador o sus familiares al centro de salud.

En el resto de los casos, en el parte figurará la fecha de la siguiente revisión médica, que deberá efectuarse la primera vez el séptimo día del parte de baja para los casos de duración corta y media, y al decimocuarto día en bajas de duración que se hayan estimado largas.

Más información: http://www.seg-social.es/Internet_1/Normativa/index.htm?dDocName=190671&C1=1001&C2=2010&C3=3029&C4=4004


¿Tienen derechos los autónomos al enfermar?

El “autónomo”, esa persona que parece ser un “iron man” capaz de trabajar más horas que nadie, soportar grandes cargas de estrés a favor de su negocio, abocado a pagar impuestos y más impuestos y para colmo, parece no enfermar nunca pues para que un autónomo solicite su baja debe sufrir algo grave. Pero, ¿es que no cuentan con los mismos derechos ante una enfermedad y baja o no acusan nunca dolencias por miedo, por ejemplo, a la falta de ingresos causada por el cierre temporal del local comercial, o al miedo a perder clientes actuales y potenciales?.

Unas recientes estadísticas de la Seguridad Social aportan los siguiente datos sobre solicitud de baja laboral (hasta el mes de agosto del presente año): cada mes, más de dos asalariados sobre 10 pidieron la baja por incapacidad temporal, frente a uno de cada 10 autónomos. Además, estas cifran reflejan que los autónomos solicitan la baja cuando se enfrentan a enfermedad seria, por lo que suele ser de larga duración.

Los autónomos se resisten, principalmente por las cuestiones mencionadas antes, a pedir su baja “a la ligera” por cualquier enfermedad, pero hay situaciones en las que no hay más remedio, y ante éstas surge la duda de: ¿cuál es el importe del subsidio y cómo se tramita?

Hay dos posibilidades a la hora de solicitar la denominada prestación por incapacidad temporal (IT): por un lado, la enfermedad común y el accidente no laboral —contingencias comunes— cuyo requisito para cobrar el subsidio es tener cotizado un periodo mínimo de 180 días en los cinco años anteriores a la solicitud; por el otro, la enfermedad profesional y el accidente laboral —contingencias profesionales—, en cuyo caso no se requiere un periodo mínimo de cotización.

Evidentemente, es requisito ineludible para el cobro de la prestación que el autónomo esté dado de alta en el régimen de autónomos y al corriente con el pago de las cuotas a la Seguridad Social.

Respecto al cálculo de la cuantía, la Seguridad Social establece los siguientes criterios:

  • Enfermedad común y accidente no laboral: 60% de la base reguladora desde el 4º día de la baja hasta el 20º inclusive y el 75% desde el día 21 en adelante.
  • Enfermedad profesional o accidente de trabajo: 75% de la base reguladora desde el día siguiente al de la baja en el trabajo.

En la práctica, esto quiere decir que un autónomo que cotice lo mínimo y pida la prestación por enfermedad común, el primer mes cobraría, una vez restado el pago de la cotización de autónomo, unos 265 euros y el resto de meses unos 395 euros.

La baja tiene una duración máxima de un año, prorrogable durante seis meses más.